Tipos de Pinturas
En el mercado existen varios tipos de pintura para exteriores o interiores, alguno diseñados especialmente para determinadas superficies y condiciones ambientales.
Látex o Aceite
La pintura de látex o base agua son diluibles en agua. Son más populares porque las brochas o pinceles se pueden limpiar con agua y jabón. Son durables, fácil de aplicar y mantienen muy bien su color.
Las pinturas alkídicas o base aceite son diluibles en solvente. Son muy durables y resisten bien la abración. La limpieza de los elementos utilizados deben hacerse utilizando solventes.
Tanto en la utilización de las pinturas látex o base aceite, el resultado dependerá en gran parte de la adecuada preparación de la superficie a pintar. Nuestro trabajo se verá mucho mejor si se utilizan las técnicas adecuadas en la preparación de la superficie. Ambos tipos de pintura se ofrecen en una amplia gama de acabados.
Acabado Mate: ningún otro acabado oculta tan bien las imperfecciones de la superficie. Es ideal para paredes y techos de áreas formales como el comedor o los dormitorios. No se puede limpiar tan fácilmente como otros debido a su porosidad.
Satinado: Es un poco más brillante y resiste mucho más las manchas y la limpieza que el mate. Es una buena opción para los dormitorios de los chicos.
Semibrillante: El acabado semibrillante es un poco más brillante que el satinado y ofrece mayor resistencia para su limpieza.
Brillante: es el tipo de acabado que ofrece la mejor resistencia y evita la suciedad tan facilmente. Pero recuerde que este tipo de acabado resalta mucho las imperfecciones del ambiente.